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La valentía de levantar la alfombra.

Ese momento donde comprendemos.
Bendito momento.

Comprendemos que para salir del estado de angustia, ansiedad, enojo o el que fuere, no tenemos que hacer ningún movimiento en nuestra realidad. Porque nuestra realidad sólo nos muestra lo que nos hemos permitido hasta hoy en día.
No es la causa de nuestros estados emocionales. Causa y efecto parecieran estar separados, pero están juntos y somos nosotros.

Un cambio en el plano físico no es transformador por sí mismo si no surge como consecuencia de una alquimia mental.

Y así es que podemos cambiar de trabajo, soltar relaciones, mudarnos, emprender, alejarnos de nuestros padres…podemos jugar infinito! pero si la causa (dolor, herida) que nos llevó a hacer estos movimientos no se atiende, tarde o temprano nos vamos a volver a encontrar con otros símbolos que nos lo recuerden.
No es karma, es nuestro inconsciente.

Lo que vamos dejando abajo de la alfombra no desaparece, por el contrario, cada vez toma más fuerza.

Cualquier herramienta, hábito, disciplina nos puede ayudar a que el proceso sea más amigable – al ponernos más sutiles, receptivos, al empoderarnos – pero no es reemplazo en absoluto.

El cambio de percepción es la única sanación.
Ir a la causa y no distraernos con los efectos.

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Taller de autoconocimiento:

Sesiones individuales

Los encuentros son espacios individuales de intercambio y autoconocimiento. El puntapié inicial es el síntoma – de ahí partimos – pero la intención es ir más allá, trabajando desde la causa.

Sobre mí...

Mi nombre es Mercedes Zubiarrain, tengo 38 años, y nací y vivo en Buenos Aires. Aunque parezca ya de otra vida, alguna vez estudié y me recibí de Publicidad. Tuve siempre mi lado B que me llevaba a incursionar en talleres de Reiki, Registros Akáshicos, a meditar…

Tuve algunos emprendimientos hasta que por fin entendí de qué iba la cosami cosa. Cambié “producto” por “servicio” y me convertí yo en la materia prima.

Mi lado B se transformó en todos mis lados, y ya no hubo vuelta atrás. La puerta de entrada fue la Decodificación Bioemocional, que luego me llevó a conocer la Nueva Medicina Germánica, SAAMA… y es un camino que nunca termina.

Atiendo consultas en Casa Florida 1336, que es el espacio físico que me unió con hermosas mujeres, hermanas, con las que comparto este viaje. Voy y vengo por muchos lugares – Chamanismo, Plantas Medicinales, Física Cuántica, Un Curso de Milagros…investigo, quiero ¨entender¨, y así es que voy poniéndole el cuerpito a todo lo que resuena.

Y no soy escritora pero escribir me da placer. Escribir es hoy el lugar desde donde me miro, me transformo. Es mi forma de medicina.