Fuimos libres alguna vez?⁣

Más allá de este escenario actual.⁣
Fuimos libres creciendo en una sociedad dominada por el miedo, la culpa, el castigo?⁣
Que sea costumbre no significa más que eso: simplemente nos habituamos.⁣

Fuimos libres delegando nuestra salud completamente en la medicina?⁣
En esa medicina que separa cuerpo y mente.⁣

Encontramos refugio a nuestra espiritualidad en la religión?⁣
En aquella que nos habla de un Dios externo.

Éramos libres por estar en una rutina conocida?⁣

En este mundo dual no podemos conocer lo uno sin lo otro.⁣
Necesitamos el contraste.⁣
Por eso hoy, en medio de tantas incomodidades, sensaciones y experiencias, podemos ver que todo aquello que nos sostenía era simplemente una 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘵𝘳𝘶𝘤𝘤𝘪ó𝘯, pero una bien limitante.⁣

Hay tantas posibilidades como creencias nos lo permitan.⁣
Es decir, mi realidad está limitada por lo que yo creo posible.⁣
Nuestras creencias marcan los límites.⁣

Y, a lo largo del tiempo y, a través de la ciencia, la religión, la economía, la política, nos encargamos de desempoderarnos. ⁣
Dejamos de ser nuestra propia autoridad.⁣
Aceptamos.⁣

Y cuando aceptamos, ya lo hacemos parte de nuestra realidad, de nuestra verdad.⁣
Ése es el ciclo de la profecía autocumplida: sólo voy a ver aquello en lo que creo.⁣

Tal vez hoy sea momento de contarnos otras historias.⁣
Ninguna es realmente la Verdad.⁣
No hay víctimas ni victimarios.⁣
Nada es bueno o malo. ⁣

Pero, en medio de este caos, tenemos la oportunidad de “empezar de cero” y contarnos historias donde no solamente 𝘦𝘭 𝘧𝘪𝘯𝘢𝘭 𝘴𝘦𝘢 𝘧𝘦𝘭𝘪𝘻.

Qué cuento elegimos contarnos?

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Sobre mí...

Mi nombre es Mercedes Zubiarrain, tengo 39 años, y nací y vivo en Buenos Aires. Aunque parezca ya de otra vida, alguna vez estudié y me recibí de Publicidad. Tuve siempre mi lado B que me llevaba a incursionar en talleres de Reiki, Registros Akáshicos, a meditar…

Tuve algunos emprendimientos hasta que por fin entendí de qué iba la cosami cosa. Cambié “producto” por “servicio” y me convertí yo en la materia prima.

Mi lado B se transformó en todos mis lados, y ya no hubo vuelta atrás. La puerta de entrada fue la Decodificación Bioemocional, que luego me llevó a conocer la Nueva Medicina Germánica, SAAMA… y es un camino que nunca termina.

Atiendo consultas en Casa Florida 1336, que es el espacio físico que me unió con hermosas mujeres, hermanas, con las que comparto este viaje. Voy y vengo por muchos lugares – Chamanismo, Plantas Medicinales, Física Cuántica, Un Curso de Milagros…investigo, quiero ¨entender¨, y así es que voy poniéndole el cuerpito a todo lo que resuena.

Y no soy escritora pero escribir me da placer. Escribir es hoy el lugar desde donde me miro, me transformo. Es mi forma de medicina.