Recordar. Resignificar.

Esa es la cuestión.

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Experimentar el dolor, físico o mental, nunca es cosa bonita.
Pero lo mágico del asunto es que si nos permitimos habitarlo sin rechazarlo – y básicamente, sin juzgarnos – puede guiarnos, casi sin escalas, hacia su propia transformación.

En la vida vamos reciclando nuestras heridas.
Hoy con distinta forma, en un escenario diferente y, probablemente, de la mano de otro personaje, pero la ¨historia¨ es la misma…

La historia de no sentirnos reconocidos, aceptados, de no ser suficientes.
La historia de sentirnos solos, abandonados.

Es una única historia universal cuya esencia no cambia: la de no sentirnos amados.
No busques más…no hay más.

Y una única manera de volver a la Paz: recordar y resignificar.

Un viaje hacia nuestro mundo interior – hacia todo ese entramado de ideas y juicios que alguna vez hicimos, y que no son la Verdad, pero que hoy operan como si realmente no fuesen.

#autoconocimiento #poderpersonal #sanacion #espiritualidad

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Sobre mí...

Mi nombre es Mercedes Zubiarrain, tengo 38 años, y nací y vivo en Buenos Aires. Aunque parezca ya de otra vida, alguna vez estudié y me recibí de Publicidad. Tuve siempre mi lado B que me llevaba a incursionar en talleres de Reiki, Registros Akáshicos, a meditar…

Tuve algunos emprendimientos hasta que por fin entendí de qué iba la cosami cosa. Cambié “producto” por “servicio” y me convertí yo en la materia prima.

Mi lado B se transformó en todos mis lados, y ya no hubo vuelta atrás. La puerta de entrada fue la Decodificación Bioemocional, que luego me llevó a conocer la Nueva Medicina Germánica, SAAMA… y es un camino que nunca termina.

Atiendo consultas en Casa Florida 1336, que es el espacio físico que me unió con hermosas mujeres, hermanas, con las que comparto este viaje. Voy y vengo por muchos lugares – Chamanismo, Plantas Medicinales, Física Cuántica, Un Curso de Milagros…investigo, quiero ¨entender¨, y así es que voy poniéndole el cuerpito a todo lo que resuena.

Y no soy escritora pero escribir me da placer. Escribir es hoy el lugar desde donde me miro, me transformo. Es mi forma de medicina.