Todo es un símbolo.

Todo es un símbolo porque todo es una proyección de nuestra mente inconsciente – de todo ese bagaje de información que nos estructura y que se mantiene como un misterio.

¨Eso¨ que estoy viendo, en verdad no está ahí, es mi propia interpretación.

Cada uno de estos símbolos – personas, situaciones, experiencias – me muestra cuán real estoy haciendo esta ilusión.

La película va pasando.
Nuestro trabajo es estar presentes para reconocer qué estoy percibiendo en cada uno de ellos.

Qué me hace reaccionar.
Ahí está el tesoro.

Esa es la materia prima que nos va a permitir despertar.
Reconocer que el símbolo sólo fue puente para llegar a mí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre mí...

Mi nombre es Mercedes Zubiarrain, tengo 39 años, y nací y vivo en Buenos Aires. Aunque parezca ya de otra vida, alguna vez estudié y me recibí de Publicidad. Tuve siempre mi lado B que me llevaba a incursionar en talleres de Reiki, Registros Akáshicos, a meditar…

Tuve algunos emprendimientos hasta que por fin entendí de qué iba la cosami cosa. Cambié “producto” por “servicio” y me convertí yo en la materia prima.

Mi lado B se transformó en todos mis lados, y ya no hubo vuelta atrás. La puerta de entrada fue la Decodificación Bioemocional, que luego me llevó a conocer la Nueva Medicina Germánica, SAAMA… y es un camino que nunca termina.

Atiendo consultas en Casa Florida 1336, que es el espacio físico que me unió con hermosas mujeres, hermanas, con las que comparto este viaje. Voy y vengo por muchos lugares – Chamanismo, Plantas Medicinales, Física Cuántica, Un Curso de Milagros…investigo, quiero ¨entender¨, y así es que voy poniéndole el cuerpito a todo lo que resuena.

Y no soy escritora pero escribir me da placer. Escribir es hoy el lugar desde donde me miro, me transformo. Es mi forma de medicina.